Es un trastorno de base ansiosa, caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes que surgen espontáneamente (obsesiones) y que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación y que a su vez generan conductas repetitivas llamadas compulsiones.

Las compulsiones sirven para librarse de los pensamientos obsesivos, pero sólo a corto plazo y suelen empeorar la frecuencia de éstos. En cambio el no realizar las compulsiones puede causar una enorme ansiedad y sufrimiento.

Los pensamientos o imágenes que se repiten pueden ser sobre el miedo a contagiarse, a la suciedad o los intrusos, la violencia, herir a seres queridos, actos sexuales, conductas en conflicto con creencias religiosas,…

Los rituales que se suelen efectuar son lavarse las manos una y otra vez, abrir y cerrar las puertas varias veces, contar, guardar artículos innecesarios, repetir los mismos pasos una y otra vez,…

Suelen dedicar por lo menos una hora al día a los pensamientos y rituales y esto suele interferir en el día a día. Puede que lleguen tarde al trabajo, cuando quedan con alguien, no acaben una tarea,…

Entre un 17 a 35% de los pacientes con TOC pueden padecer depresión de forma secundaria, que suele desaparecer cuando el TOC remite.

Tratamiento

Se ha podido demostrar que tanto el tratamiento farmacológico como la terapia cognitivo – conductual pueden beneficiar a la persona con TOC. La terapia más conductista se utiliza con las personas en las que predominan las compulsiones usando la exposición con prevención de respuesta entre otras. Y la terapia más cognitiva se utiliza para contrarrestar los pensamientos intrusivos cuando hay fuertes sentimientos de culpa, búsqueda de seguridad, catastrofismo, perfeccionismo o intolerancia al malestar.

En AURIS INTERNACIONAL podemos ofrecer ambos tipos de terapia, tanto la farmacológica como la cognitivo-conductual.

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