La psicoterapia o terapia interpersonal (TIP) es un tratamiento psicológico empíricamente validado que puede indicarse en trastornos del estado de ánimo, conducta alimentaria y ansiedad

Es una psicoterapia acotada en el tiempo que se centra en los síntomas y en las relaciones interpersonales actuales y se centra en el contexto social inmediato del paciente. Los síntomas y el malestar se relacionan con la situación del paciente en una formulación que comprende una o más de las siguientes áreas de la vida: duelo, disputas interpersonales, transición de rol y déficits interpersonales. Las sesiones de terapia son estructuradas y se centran en facilitar la comprensión de los sucesos más recientes en términos interpersonales y en la exploración de formas alternativas de manejar dichas situaciones.

La psicoterapia o terapia interpersonal (TIP) es un tratamiento psicológico empíricamente validado que puede indicarse en trastornos del estado de ánimo, conducta alimentaria y ansiedad (Weissman et al, 2007), y en pacientes en edad adulta (Frank, Levenson; 2010), infantojuvenil (Mufson et al, 2004) y avanzada (Miller, 2009; Hinrichsen, Clougherty, 2006). Reconocen su eficacia guías de práctica clínica (véase más abajo) y la International Cochrane Collaboration. En español se dispone del Manual de Weissman, Markowitz y Klerman actualizado por Solé Puig (2013).

La TIP es una psicoterapia acotada en el tiempo que se centra en los síntomas y en las relaciones interpersonales (Klerman, Weissman et al, 1984). En tratamiento agudo, el número de sesiones semanales suele estar entre seis y veinte; en tratamiento de continuación/mantenimiento las sesiones son mensuales, entre medio y dos años de duración (Frank, Levenson; 2010). Puede administrarse de forma individual (Stuart, Robertson; 2003), en pareja, grupo (Mulcahy et al, 2010; Wilfley et al, 2000) y en formatos diversos, como consejo [counseling] (Weissman et al, 2000).

En trastorno depresivo, las guías de práctica clínica americana (American Psychiatric Association, 2010), británica (NICE 23, 2007), sueca (Asberg et al, 2004) y australiana (Royal Australian & New Zealand College, 2004) recomiendan la TIP como uno de los dos tratamientos psicológicos de elección, junto a la terapia cognitivoconductual (TCC). En bulimia nerviosa, la TIP debe considerarse una alternativa a la TCC (NICE CG9, 2004). Después de la depresión, la bulimia nerviosa es la indicación en la que hay más evidencias de eficacia de la TIP (Fairburn, Harrison; 2003). La TIP, modificada como terapia interpersonal y del ritmo social (Frank, 2005), también tiene indicación en trastorno bipolar; muestra eficacia según dos ensayos controlados aleatorizados y puede recomendarse (Colom, Vieta; 2004) al igual que TCC y psicoeducación. En la indicación de ansiedad/fobia social existen dos ensayos aleatorizados controlados (Stangier et al, 2011; Lipsitz et al, 2008) que demuestran que la TIP es eficaz como alternativa a la TCC. En trastorno distímico (Markowitz, 1998) la TIP alcanza recomendación de consenso (Weissman et al, 2007). Para depresión crónica, el CBASP (McCullough, 2006), hibridación de TCC y TIP con un ensayo controlado aleatorizado, ha demostrado eficacia en depresión crónica (Schramm et al, 2011).

Práctica de la TIP

Las estrategias de la TIP se implementan en tres fases del tratamiento. La primera fase, que suele llevar de una a tres sesiones, incluye diagnóstico, psicoeducación y revisión de síntomas según el modelo biopsicosocial; inventario interpersonal, que es una revisión de las relaciones sociales cercanas y del funcionamiento social en la actualidad, con sus pautas y expectativas mutuas; y formulación del foco terapéutico, definido por el contexto interpersonal del inicio y mantenimiento de los síntomas y que requiere que se elija una de las cuatro áreas problema de la TIP, derivadas de la investigación psicosocial en depresión: duelo, disputas de rol interpersonales, transiciones de rol y déficits interpersonales. Tras acordarse esta formulación con el paciente, comienza la fase intermedia.

En la fase intermedia, el terapeuta sigue estrategias específicas del área problema elegida. Para el área problema de duelo anormal, es decir, demorado o complicado a raíz del fallecimiento de un ser querido, el terapeuta facilita el proceso del duelo y gradualmente ayuda al paciente a que encuentre nuevas actividades y relaciones que compensen la pérdida. Las disputas de rol interpersonales son conflictos con alguien importante para el paciente: la pareja, otro miembro de la familia, un colega o una amistad cercana. El terapeuta ayuda al paciente a explorar la relación interpersonal, la naturaleza de la disputa y las opciones para resolverla. Si esto falla pueden llegar a la conclusión de que la relación ha llegado a un impasse o callejón sin salida y que cabe pensar en que la relación se disuelva y pueda pasar a ser sustituida por otra. La transición de rol incluye cualquier cambio importante en la vida: por ejemplo, el comienzo o el final de una relación o un tramo profesional, una mudanza, promoción, jubilación, graduación o un diagnóstico de enfermedad médica. Se ayuda al paciente a que se ocupe del cambio reconociendo los aspectos positivos y negativos del nuevo rol a asumir, y las ventajas y desventajas del viejo. Y en cuarto lugar, el área problema de déficits interpersonales, de difícil manejo, define al paciente como significativamente carente de habilidades sociales, con los correspondientes problemas en iniciar o mantener relaciones sociales.

Las sesiones de la TIP se centran en problemas presentes en el “aquí y ahora”, y no tanto en temas de la infancia y el desarrollo. Las sesiones empiezan con una pregunta de apertura como “¿Cómo han ido las cosas desde la última entrevista?”, lo que focaliza hechos interpersonales recientes y el también reciente estado de ánimo del paciente, y el paciente intenta relacionarlos entre sí. A pacientes que describan áreas problema se les preguntará por su reciente estado de ánimo y otros síntomas depresivos; alternativamente, si el paciente focaliza síntomas, el terapeuta pregunta sobre hechos e interacciones recientes en la vida del paciente.

La fase final de la TIP, con un par de sesiones, incluye alentar al paciente para que reconozca las ganancias terapéuticas que pueda haber adquirido y para que desarrolle formas de contrarrestar síntomas, si es que volvieran a manifestarse.

Las técnicas de la TIP –exploración, alentar la expresión de los afectos, clarificación, análisis de la comunicación, uso de la relación terapéutica, técnicas de cambio de conducta y otras- son comunes a otras psicoterapias. La actitud del terapeuta es de aceptación desprejuiciada del paciente.

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